20.9.09

Un sueño pequeñito para poder ser feliz...


"...no hay nada mas bello que lo que nunca he tenido..." dice Joan Manuel Serrat en una de sus más hermosas canciones, "Lucía".

¿Será eso lo que me pasa a mí...?

Claro, se preguntarán a qué me estoy refiriendo. O a dónde es que quiero llegar...

Hay algo que a las mujeres por lo general no les agrada mucho que digamos. Algo que tal vez lo hagan con gusto en ocasiones o hasta que se cansan. Y es algo que a mí me encantaría poder hacer habitualmente, pero no para mí sola.
Adoraría poder ser ama de casa... jaja
Sí, así es...
Creo que alguna vez ya se los dije. O tal vez tuve el impulso de hacerlo y quedó en eso solamente...
Pero hoy esto viene ligado a otra cosa.
Por supuesto que mi mayor deseo, lo que me colmaría de felicidad, sería tener a un hombre al que amara profundamente. Poder compartir los días y la vida entera con él... Y eso implica, desde luego, dedicar mi mejor esfuerzo y dedicación a atenderlo, mimarlo y apoyarlo en los momentos difíciles...
Atender la casa en todos los detalles para que él se sintiera absolutamente a gusto el tiempo que pudiera compartir conmigo. Preparar la comida y tener su ropa impecable siempre... Y, desde luego, esmerarme en cuidar de mí. No por mí, sino para no dejar de resultarle atractiva a él...

Pero estos deseos, si bien son constantes y desde siempre, se potencian en determinadas ocasiones y frente a situaciones concretas de mi vida.
En general, cuando me toca pasar momentos difíciles, o complejos. Cuando mi ánimo no es el mejor o cuando las responsabilidades y los problemas me superan y no sé qué es lo que debo hacer.
Es en esas situaciones que (tal vez en forma egoísta) desearía más que nunca poder ser una típica y dedicada ama de casa. Tener a mi hombre que me brinde seguridad y protección, que me consuele y se alegre con mis pequeñas cosas del día a día... Que aprecie las cosas chiquititas que haría pensando en él.
No me desligaría de otras responsabilidades, por supuesto. Es decir, no esperaría a que él fuera el único sostén de la casa y descargar sobre sus espaldas todas las obligaciones. No me parece para nada justo. En ese sentido, no soy machista. Sí en otras cosas, como que el hombre es quien debería tener la iniciativa en todo lo posible. Que sea quien termine decidiendo las cosas importantes, aunque lo habláramos antes entre los dos... En fin, ese tipo de cosas.
Trataría de aportar lo que pudiera a la economía de la casa. Bien sabrán todos ustedes, que una mujer como yo difícilmente encuentre algún trabajo decente fuera de casa. Diría que es imposible, lamentablemente. Falta muchísimo por recorrer para que el mundo acepte algo así... Pero podría hacer algo en casa para vender o, no sé... lo que fuere.

Pero... jajaja... no crean que me estoy ofreciendo. Sólo quería comentarles este pequeño y simple deseo, o sueño... o como prefieran denominarlo.
Es que hay momentos en que no soporto más las responsabilidades, las exigencias cada vez mayores de la vida de estos días. Tanto que hay días en que quisiera acostarme y no levantarme por una semana entera....
Y allí aparece con más fuerza que lo habitual éste pequeño y simple deseo.

Hace un par de días que me persigue de la mañana a la noche. Y seguramente, en mis sueños.

Pero bueno, no quiero ser muy pesada. Perdónenme por estas tonterías, pero tenía ganas de contarles acerca de éste otro costado de mi personalidad.

Un besito para todos/as...


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